• Daniel González

Seis razones para enamorarse de Tierra de Campos

Adobe, madera, ladrillo y un poco de piedra. Estos son los ingredientes mágicos que dan lugar a una de las comarca más extensas y auténticas de Castilla y León: Tierra de Campos. Cada uno de ellos se integran y armonizan en una gran llanura cerealista, dando lugar a pintorescos pueblos, inmensas "catedrales", icónicos canales y palomares, majestuosos artesonados y otros tesoros, que solo descubrirás si olvidas todos tus prejuicios.


Seis razones para enamorarte de Tierra de Campos
Calle Mayor de Medina de Rioseco

Razones no faltan para descubrir esta modesta tierra que comparten las provincias de Palencia Valladolid, Zamora y León. Sobre todo para quienes la habitan o aquellos intrépidos que recorren kilómetros y kilómetros de difíciles carreteras secundarias a sabiendas de los secretos que guarda. Porque Tierra de Campos es mucho más que "campo" y despoblación. Es un pasado de esplendor, arte a raudales, arquitectura popular y un sobrio pero cambiante paisaje de colores y matices.


Una personalidad, la de Tierra de Campos, aparentemente sencilla, pero que en realidad guarda muchos y ricos contrastes de los que enamorarse... y de los que aprender:


  1. Iglesias que son catedrales

  2. Iglesias que no son catedrales, pero que por dentro...

  3. Suaves colinas coronadas por castillos

  4. La Obra: El Canal de Castilla

  5. Un paisaje de llanura con mucho carácter

  6. Las ruinas del esplendor



1ª Iglesias que son catedrales


Iglesias que son catedrales de Tierra de Campos
San Hipólito el Real de Támara de Campos. Foto: José Daniel Navarro (@Correuret)

Una de las ventajas del paisaje llano de Tierra de Campos es que permite contemplar desde largas distancias los muchos pueblos que salpican su territorio. Y si se observan desde tan lejos, no es por la altura de sus edificios civiles, ni por su gran población, sino por la inmensidad de sus iglesias, más parecidas a las catedrales de las grandes ciudades, que a templos de pueblos que en la mayoría de los casos no llegan al millar de habitantes.


Iglesia de San Pedro de Amusco
Iglesia de San Pedro de Amusco conocida como el "Pajarón de Campos". Foto: José Daniel Navarro (@correuret)

Una contrastada realidad, que tiene su explicación en el pasado, en tiempos medievales y renacentistas, cuando estas tierras eran el "granero de España" y fuente de gran riqueza y ambición. Un pasado glorioso, que hoy nos permite deleitarnos con grandes moles de piedra y ladrillo bellamente ornamentadas por dentro y por fuera.


Iglesias que son catedrales en Tierra de Campos
Interior iglesia de Támara de Campos. Foto: José Daniel Navarro (@correuret)

Iglesias como la de Santa María de Mediavilla de Medina de Rioseco, que alberga la denominada "Capilla Sixtina" del arte castellano: la capilla de los Benavente; o la iglesia gótica de San Hipólito el Real de Támara de Campos, que asombra por sus grandes proporciones en un pueblo que actualmente ronda los 76 habitantes.


Iglesia de Frechilla (Palencia). Foto: José Daniel Navarro (@correuret)

Pero hay más, muchas más... El complejo artístico de la iglesia de San Juan Bautista de Santoyo, el "Pajarón de Campos" de Amusco, el templo de Santa Eufemia con su campanario exento en Autilla de Campos, la colegiata gótico-renacentista de San Miguel de Ampudia, Frechilla, Fuentes de Nava, Piña de Campos, Villalcázar de Sirga, Población de Campos...


2ª Iglesias que no son catedrales, pero que por dentro...


Artesonado mudéjar en Cuenca de Campos (Valladolid)
Artesonado mudéjar en Cuenca de Campos (Valladolid). Foto: José Daniel Navarro (@Correuret)

Como si de un Huevo Kinder se tratara, en muchas iglesias de la comarca la sorpresa se encuentra su interior, en forma de retablos de exquisita confección o intrincados artesonados mudéjares de geometrías diversas. Unos regalos de la historia del arte español, que pueden parecer esquivos, pues para poder disfrutar de ellos tiene que pasar por varios obstáculos. El principal de ellos: los prejucios. Porque estos tesoros se encuentran en muchos casos en iglesias que por fuera no dicen mucho, y podemos cometer el error de dejarnos llevar por la primera impresión.


Mudéjar en Tierra de Campos. Los cielos de Tierra de Campos
Artesonado en el interior de la iglesia de Villarmentero de Campos. foto: José Daniel Navarro (@correuret)

Pero si prescindes de estos pensamiento malignos y te decides por entrar, el siguiente obstáculo será una puerta cerrada. Y es que muchas de las iglesias rurales solo abren en momentos muy puntuales, como la misa de los domingos, o en jornadas específicas, como el 'Programa de Apertura de Monumentos' de la Junta de CyL en verano. Pero no te rindas, pues muchas veces preguntando en la tienda del pueblo, o a algún vecino, puede que conozcan a quien tiene las llaves de la iglesia. También, en alguna ocasión existe un cartel en la puerta de la iglesia con teléfonos que indican a quién llamar si estás interesado.


Mudéjar en Tierra de Campos. Artesonado de Cisneros
Artesonado en Cisneros (Palencia). Foto: José Daniel Navarro (@Correuret)

Pero, ¿de qué iglesias hablamos? La lista es muy larga.... dentro de los artesonados son dignos de mención la iglesia de San Justo y Pastor en Cuenca de Campos, San Andrés en Aguilar de Campos, San Facundo y San Primitivo en Cisneros, Santa María en Fuentes de Nava o San Martín de Tours de Villarmentero de Campos (que también cuenta con un retablo muy interesante recientemente restaurado).


Retablos increíbles de Tierra de Campos
Retablo de la Asunción de la Virgen en Villavicencio de los Caballeros (Valladolid)

En cuanto a retablos destacan el retablo mayor de la iglesia de San Miguel de Melgar de Arriba, la Colegiata de San Luis de Villagarcía de Campos o el retablo de la Asunción de la Virgen de Villavicencio de los Caballeros.



3º Suaves colinas coronadas por castillos


Castillo de Montealegre de Campos
Castillo de Montealegre de Campos (provincia de Valladolid)

No todo es plano en Tierra de Campos, existen pequeñas elevaciones de terreno que rápida y estratégicamente han sido ocupadas a lo largo de la historia para levantar los simbólicos castillos que dan nombre a nuestra comunidad.


En la Edad Media, las tierras que actualmente ocupan 4 provincias estaban repartidas entre los reinos de Castilla y de León, frecuentemente enfrentados, y por ello, fue escenario de numerosas trifulcas durante esta época. Todo esto, supuso la construcción de numerosas fortalezas a lo largo de la frontera para su vigilancia y defensa.


Castillo de Grajal de Campos (León)
Castillo de Grajal de Campos (provincia de León)

Una frontera, que al desaparecer, también significó el abandono de muchos de estos edificios, o su utilización como silo, palomar o cantera para construcciones del pueblo. Razón, de que la mayor parte de los castillos de Tierra de Campos estén actualmente en estado en la ruina, o incluso desaparecidos por completo.


Castillo en ruinas de Villavellid (provincia de Valladolid)

Pero todavía quedan muchos por ver, algunos con maravillosas vistas panorámicas de la comarca. Dentro de los mejor conservados están el castillo de Ampudia, Montealegre, Belmonte, Grajal de Campos o Monzón de Campos. En peor estado podemos encontrarnos con el castillo de Valderas, Villavellid, Torremormojón o el de San Pedro de Latarce.


4 ª La obra: el Canal de Castilla

Canal de Castilla en Medina de Rioseco
Dársena del Canal de Castilla en Medina de Rioseco (Valladolid)

Uno de los mayores hitos de la ingeniería civil de la historia de España es el Canal de Castilla. Una obra hercúlea inacabada que tenía la intención de unir Reinosa (Cantabria) con Segovia a través de cuatro ramales, y romper así con el aislamiento que sufría la meseta castellana debido a un relieve complicado y una deficiente red viaria.


En la actualidad, es uno de los mejores exponentes del Patrimonio Industrial de España, y está completamente mimetizado con el paisaje en sus tres ramales que sí se finalizaron y que forman una "Y" invertida. Dos de estos brazos de agua, el Ramal de Campos y el Ramal Norte, cruzan los mansos dominios terracampinos, dejándonos a su paso, además de increíbles esclusas, dársenas o antiguas fábricas, una isla de biodiversidad dentro del paisaje de la comarca.


Esclusa de Frómista (Palencia)
Esclusa de Frómista (Palencia)

Un ejemplo de sus maravillas lo podemos ver en la cuádruple esclusa de Frómista, que como si fuera una cascada escalonada viene a salvar uno de los mayores desniveles del Canal. Todo, sin olvidar la triple esclusa de Calahorra de Ribas, que asombra por la fuerza con la que cae el agua en dos inmensos chorros enfrentados.


Esclusa del Canal de Castilla en Calahorra de Ribas
Esclusa del Canal de Castilla en Calahorra de Ribas. Foto: Palenciaturismo.es

Todo un espectáculo que desde hace unos años se puede disfrutar navegando por sus aguas, gracias a diversos barcos dispuestos por la Diputación de Palencia y Valladolid, y que permiten ser testigo directo de cómo circulaban antiguamente la embarcaciones por el canal.



5ª Un paisaje de llanura con mucho carácter


Miradores de Tierra de Campos. Urueña
Mirador de Urueña a Tierra de Campos

El ecosistema de Tierra de Campos puede parecer monótono al principio. A izquierda y a derecha, detrás y enfrente, siempre lo mismo: campos. Pero decir esto es simplificarlo demasiado, pues hay matices en forma de colores que cambian de estación en estación, oasis que son islas de vida silvestre, como las lagunas de Villafáfila (Zamora), y un carácter tan auténtico y austero que se imprime en una arquitectura popular donde todo lo que ofrece su tierra arcillosa se aprovecha.


Arquitectura popular de Tierra de Campos
Plaza y rollo de justicia de Aguilar de Campos

Una tierra aparentemente yerma, pero que ha sido fruto de gran riqueza e imaginación edificando sobre ella, no solo las ya mencionadas iglesias o castillos, también se han construido plazas y calles con gran personalidad e historia, como bien podrían atestiguar los rollos de justicia situados en el centro de algunas de ellas.


Rollo de Justicia de Villalón de Campos
Rollo de justicia de Villalón de Campos e iglesia de San Miguel

Pero, no nos olvidemos de los palomares, seña de identidad del paisaje terracampino, que con su humilde fábrica de barro salpican la llanura cerealista. Cuentan de quienes alzaron los palomares, que la necesidad y el hambre dio lugar a la agudeza del ingenio a la hora de construirlos. Descubrieron que si se entretenían en complicar la obra con celosías curiosas en los cortavientos o levantando más tejadillos, los días de construcción se alargaban y por tanto les duraba más el trabajo y mayor era la cobranza.


Palomares de Tierra de Campos
Palomar en Palazuelos de Vedija (Valladolid)

Y si lo que buscas es una vista panorámica de Tierra de Campos, basta con que busques una elevación en el terreno para gozar de verdaderos miradores al infinito. Podrás disfrutar de atardeceres que ensalzan los colores campestres y de decenas de pueblos que como hormigas crecen del terreno.


Miradores como el de Montealegre de Campos, Autilla del Pino, o el de Urueña, que sin duda son una buena forma de acabar un intenso día de viaje.


6ª Las ruinas del esplendor de Tierra de Campos


Monasterios en ruinas de Castilla y leon
Monasterio en ruinas de Santa María de Moreruela (Zamora)

Momentos de luz también conllevan momentos de sombra. Y consecuencia del esplendor de Tierra de Campos en el pasado y su posterior despoblación, ha sido el abandono y ruina progresiva de muchos de sus más increíbles edificios. Un realidad que nos deja un rastro continuo de construcciones de toda índole en ruinas.


Pueblos abandonados de España
Despoblado de Villacreces (Valladolid)

Pueblos enteros desahabitados, como el despoblado de Villacreces (Valladolid), donde solo la esbelta torre mudéjar de sus iglesia señala en lugar donde se levantó la localidad. O magníficos templos donde el esfuerzo y la fe de unos soñadores incansables ha quedado en el olvido, dejando caer lo que un día fue motivo de orgullo. Edificios consagrados, que a pesar de su mal estado todavía mantienen una digna belleza e incluso nuevos usos, como la iglesia de Santa María la Antigua en Villalpando; San Pedro en Becerril de Campos, reconvertida en un centro astronómico; la torre de San Pelayo en Villavicencio de los Caballeros, conocida como el "Faro de Campos" por su gran altura; o "La Obra" en Villardefrades, como se conoce a la iglesia de San Andrés que recibe este calificativo porque nunca llegó a finalizarse su construcción.


Monasterios en ruinas de Castilla y León
Monasterio de San Salvador de Nogal de las Huertas (Palencia)

Pero no solo son iglesias, también podemos encontrarnos monasterios casi milenarios en ruinas. Uno de ellos, el monasterio de Nogal de las Huertas (Palencia), es el templo románico más antiguo de España, una proeza que no ha impedido su ruina absoluta ni su incorporación a la aciaga Lista Roja del Patrimonio de Hispania Nostra. Y no nos olvidemos del monasterio de Santa María de Moreruela (Zamora), una de la ruinas más emblemáticas de Castilla y León y cuya belleza asombró e inspiró al famoso literato Miguel de Unamuno.


¡Qué majestad la de aquella columnata de la girola que abre hoy al sol, al viento, y a las lluvias! ¡Qué encanto el de aquel ábside! ¡Y qué inmensa melancolía la de aquella nave tupida hoy de escombros sobre que brota la verde maleza! Miguel de Unamuno

La belleza de Tierra de Campos
Cuenca de Campos

Conclusión: ¿a qué esperas para conocer de verdad Tierra de Campos?


El mayor enemigo de muchas de las comarcas rurales de Castilla y León son los prejuicios. Opiniones basadas en el desconocimiento, y muchas veces difundidas por los medios de comunicación, como si la mal llamada "España Vaciada" solo fuera campo y decadencia, sin mostrar su verdadero potencial.


Porque, querido descubridor y viajero, para poder juzgar a la España rural, primero hay que patearla y escucharla de verdad. Saborear sus matices sin miedo, dejarte llevar por sus carreteras y alejarte lo más que puedas de las grandes rutas del turismo rural. Si haces todo esto, Tierra de Campos te emocionará.