• Rebeca Díez

La iglesia de San Miguel Arcángel, el tesoro románico de Sotosalbos

En esta pequeña localidad segoviana, situada a los pies de la Sierra de Guadarrama, todo está cuidado al detalle. Su encantadora iglesia románica y su arquitectura, con ese inconfundible aroma serrano, te invitan a pasear tranquilamente por las calles de este municipio en el que viven un centenar de vecinos privilegiados.


Sin lugar a dudas, la joya de Sotosalbos es la iglesia de San Miguel Arcángel, que se levanta en el centro del pueblo y no deja indiferente a nadie. Se trata de un templo románico que data de los siglos XII y XIII y que conserva gran parte de su estructura original entre la que destaca su galería porticada con sus capiteles y canecillos tallados, como es común, con diferentes motivos como florales, vegetales, humanos, seres híbridos o la escenificación de combates. Es, por tanto, una de las iglesias románicas más bellas de la provincia de Segovia, como así escribió el Marqués de Lozoya:


"En el centro del pueblo, dominándole con su maciza torre, se alza la iglesia, cuyo exterior constituye un acabadísimo ejemplar del último periodo románico. Con la habilidad y la paciencia de los antiguos doradores, los siglos y el sol han cubierto a esta iglesia de un bello tinte de oro; con el resaltan más las arcadas de la torre y las delicadas y prolijas labores del pórtico, tantas y tan numerosas, que indican un estilo tan arraigado en la región, que se esforzaba en producir obras cuando ya lo principios de un arte nuevo-el gótico- había ya traspasado fronteras…"

El interior del templo es sencillo, pero alberga joyas como la pila bautismal y detrás del Altar Mayor se halla una pintura o fresco que muestra un buey alado, que representa a San Lucas. Frente a esta iglesia hay una lápida donde se tallaron algunos versos que corresponden al Arcipreste de Hita, Don Juan Ruiz.



Otro de los puntos de gran interés del municipio es la Plaza Mayor de Sotosalbos, que ofrece la pureza de la arquitectura tradicional segoviana, en la que dominan la utilización de materiales rústicos y naturales como la piedra, el cemento blanco, la madera y la teja árabe. No podrás irte de Sotosalbos el potro de herrar, ubicado en la Plaza del Descansadero del Herrero, donde podemos imaginar cómo era el trabajo de herrar a los animales.


Además, tomando los caminos que llevan hacia la Cerca del Boquerón se sitúa una Cruz de Canto, un símbolo muy frecuente en los municipios segovianos. Estos hitos son conocidos también como "cruz de término", y su colocación a la entrada de las ciudades o villas se extendió durante el Reinado de los Reyes Católicos, como muestra de piedad por parte del pueblo y para su fomento entre los viajeros. Su ubicación y orientación hablan del límite del término, lugar de parada de viajeros, punto de referencia para la antigua Mesta, y humilladero.



Qué ver en los alrededores


La ubicación estratégica de Sotosalbos permite conocer lugares tan encantadores como Pedraza, Turégano, Sepúlveda o el Chorro de Navafría.