• Rebeca Díez

Un paseo por Maderuelo: una villa medieval enclavada en un entorno natural privilegiado

Si a un magnífico Conjunto Histórico-Artístico le sumas un incomparable entorno natural tienes como resultado un municipio como el de Maderuelo. Esta villa segoviana situada sobre una gran colina, rodeada por el embalse de Linares, constituye una parada obligatoria al estar considerado, además, como uno de los pueblos más bonitos de España.

Vista general de Maduerlo y el puente sobre el embalse de Linares.
Vista general de Maduerlo y el puente sobre el embalse de Linares. Foto: EnPueblo.

Y no es para menos. Ya desde la lejanía se puede intuir lo que una vez arriba se confirma: un pueblo con encanto medieval que ha llegado hasta nuestros días. La población tuvo de ocho a diez parroquias y llegó a constituir arrabales, que se despoblaron en el siglo XIV. De su gran pasado se conserva la parroquia de Santa María y las ermitas de San Miguel, Veracruz y Castroboda.


Qué ver en Maderuelo

Nuestro recorrido comenzará en el Arco de la Villa, la puerta principal de acceso a la localidad y que, hasta principios del siglo XX, disponía de foso y puente. Actualmente todavía conserva los cerrojos, la poterna y unas gruesas puertas de madera acorazada, con adornos y policromía blindaje del siglo XV. Este Arco de la Villa es una de las partes que se conservan de la muralla de la que también siguen en pie buena parte de los lienzos. Antiguamente tenía cuatro puertas y el castillo integrado en el extremo oriental.


Arco de la Villa de acceso a Maderuelo.
Arco de la Villa de acceso a Maderuelo. Foto: EnPueblo.

Tras pasar por este arco llegamos a la plaza de San Miguel, donde se encuentra la iglesia con su mismo nombre. Sus muros formaron parte del conjunto defensivo oeste y ha sufrido profundas remodelaciones, como la del siglo XV cuando se adosó una segunda nave rectangular, rematada con una pequeña espadaña. Actualmente el conjunto está formado por la antigua parroquia del siglo XII, sin culto, y una vivienda adosada privada.



Desde este punto podemos tomar una de las dos calles que rodean Maderuelo. Siguiendo nuestro paseo llegamos hasta la Puerta del Barrio y Casa Torre del Hospital, denominado así por ubicarse aquí la Judería o Barrio Judío de Maderuelo. Se trata de un conjunto defensivo que protege el único acceso desde la muralla de la umbría, al que asciende el camino desde el valle del Arroyo Moralejos. Es una entrada abovedada enmarcada entre dos sólidos arcos de medio punto, a los que se adosa una casa que fue un antiguo torreón. Otro punto de interés de la villa es la Plaza del Baile dedicada a Pérez de Seoane, benefactor de Maderuelo.


Nuestros pasos nos llevarán hasta la Plaza de Santa María, en la que se ubica la iglesia de Santa María del Castillo, y cuenta con dos accesos por el oeste y dos por el este, que cruzan bajo sendos arcos que se adosan a la gran espadaña. Esta iglesia mudéjar destaca por su tamaño, ya que se trataba de la iglesia arciprestal, conservando manifestaciones de distintos estilos, siendo el único templo segoviano con restos de estilo califal. En sus muros se aprecian numerosas remodelaciones y materiales procedentes de las antiguas trece iglesias y conventos de la villa.



Bajo el atrio porticado de la iglesia de Santa María se encuentra un mirador que se asoma al embalse Linares. Como curiosidad, aquí se encuentra una catapulta, también conocida como trebuquete, conservada en buen estado.



Otra curiosidad es que cuando las aguas del embalse descienden, dejan contemplar al puente antiguo. Esta construcción, con sus cinco ojos semienterrados, une el pueblo con su ermita de la Veracruz y las altas tierras del páramo. Del castillo que protegía el acceso norte y fue habitado por los condes de San Esteban solo se conserva el Torreón. No obstante aún se aprecian la disposición cuadrada de este baluarte, en cuyo subsuelo existe un aljibe.



No podemos irnos de Maderuelo sin antes visitar sus dos ermitas: la de la Vera Cruz y la de Castroboda. Comenzando por esta última fue construida a finales del siglos XVIII por los vecinos para albergar a la patrona de Maderuelo. En su edificación se usaron los materiales de la ermita de San Roque, situada en el mismo lugar al lado del cementerio.



Con respecto a Ermita de la Vera Cruz fue declarada Monumento Nacional en 1924. Esta sencilla ermita templaria albergaba uno de los mejores conjuntos de frescos románicos castellanos. En 1950 la construcción del embalse dio lugar a su expropiación y obligó a trasladar los frescos al Museo del Prado, quedando unas débiles improntas en los muros, apreciadas como un tesoro por los vecinos.

Qué ver cerca

· Ayllón

· Castillejo de Robledo

· San Esteban de Gormaz

· Langa de Duero

· Aranda de Duero

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Cómo llegar a Maderuelo