• Raquel González

Once carnavales que no hay que perderse en Castilla y León

Por lo general, Castilla y León y sus gentes tienen la fama de tener un carácter frío o austero. Pero la realidad es que no hay nada que le guste más a un castellanoleonés que una buena fiesta. Esto se demuestra en la cantidad de festividades que se celebran a lo largo del año en cada pueblo de la Comunidad.


Los Carnavales tampoco podían faltar. Durante esos días, las calles de nuestros municipios se llenan de color, música, bailes, pasacalles… ¿Repasamos algunos de los más originales y conocidos?



  1. Cebreros (Ávila)

  2. Carnaval de Toro en Ciudad Rodrigo (Salamanca)

  3. Carnaval de La Bañeza (León)

  4. Carnaval de Toro (Zamora)

  5. Carnaval de la Galleta en Aguilar de Campoo (Palencia)

  6. La Barrosa de Abejar (Soria)

  7. El Antruejo de Llamas de la Ribera (León)

  8. Los cucurrumachos de Navalosa (Ávila)

  9. Carnaval de Mucientes (Valladolid)

  10. Hontoria del Pinar (Burgos)

  11. Arcones (Segovia)


1. Cebreros (Ávila)


Localizada en el sur de la provincia abulense, esta localidad es conocida por su desfile de carrozas, elaboradas por sus propios vecinos. Además, van acompañadas de sus correspondientes comparsas, que concursan a nivel provincial. Tras el pregón, que da paso al inicio del carnaval, se suceden pasacalles, el encierro carnavalesco, bailes o el tradicional entierro de la sardina. Nombrados Fiesta de Interés Regional, los carnavales de Cebreros se merecen, al menos, una visita.


Cebreros. Fuente: Ayuntamiento.
Cebreros. Fuente: Ayuntamiento.

2. Carnaval de Toro en Ciudad Rodrigo (Salamanca)


Uno de los carnavales más antiguos de España, el de Ciudad Rodrigo, llena la ciudad charra de gente disfrazada, charangas, tamborileros, orquestas, concursos, carretones y los desfiles. Considerada la Fiesta Grande de la localidad, cada año recoge a un mayor número de visitantes (este año se esperan más de 20000 diarios), lo que le ha llevado a ser reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional. En ella destacan los encierros, donde algunos mozos se atreven a correr disfrazados delante de los astados.


Ciudad Rodrigo. Fuente: El Español.
Ciudad Rodrigo. Fuente: El Español.

A pesar de que las celebraciones se extienden hasta el 2 de marzo, Miércoles de Ceniza, la fiesta resurge con fuerza una semana más tarde, cuando las peñas y vecinos vuelven a juntarse el Domingo de la Piñata para degustar la carne de algunos toros que han sido lidiados y capeados en las fiestas.



3. Carnaval de La Bañeza (León)


Durante un total de cinco días, la localidad leonesa celebra su Carnaval (declarado de Interés Turístico Nacional), repleto de color, alegría, charanga, disfraces y desfiles.


Todo comienza el sábado mediante el pregón y presentación de su Reina y Musa. Se estrena en "La Noche de Chispas" con originales sombreros en las cabezas de quienes esperan el "chispazo mayor". Al día siguiente, la charanga y sus cabezudos recorren las calles, para después contemplar la espectacular muestra de luz, sonido y malabares.


La Bañeza. Fuente: La Nueva Crónica.
La Bañeza. Fuente: La Nueva Crónica.

El lunes los protagonistas son los más pequeños con el desfile del "carnaval de niños", mientras que al anochecer se celebra "La Noche Bruja", con una mezcla de música, máscaras, misterio y humor.

El gran desfile, abierto por la carroza de la Musa, se deja para el día siguiente, donde grupos o peñas lucen sus espectaculares disfraces.

El miércoles se pone punto y final a esta fiesta con el "entierro de la sardina", un espectáculo de capas, lloros y recitales sobre escogidos personajes populares, que cierran el festejo en la Plaza Mayor con pan, vino y escabeche para los asistentes.



4. Carnaval de Toro (Zamora)


Entre todas las actividades que pueden disfrutarse en el pueblo zamorano durante los días de Carnaval, destaca la tradicional boda durante el Domingo Gordo, un acto singular que no se realiza en ningún otro municipio de España. Las mujeres y hombres de la villa se visten con los trajes típicos, simulando la unión entre Don Carnal y Doña Cuaresma.



Además, en la calle de la Judería, las peñas del pueblo ponen a disposición de sus habitantes un particular “entierro de la sardina” el último día de festejos, que culmina con una gran sardinada en las inmediaciones de su Iglesia.



5. Carnaval de la Galleta en Aguilar de Campoo (Palencia)


Aguilar de Campoo tiene grandes atractivos turísticos, pero también es reconocida por sus fábricas de galletas, exportando al mundo entero las famosas galletas “María”. Por ello, esta festividad en el pueblo palentino dedica su nombre a dichos alimentos. Durante los días de celebración, sofisticadas carrozas desfilan por las calles del municipio, a cada cual más creativa y original.


Aguilar de Campoo.
Aguilar de Campoo.

6. La Barrosa de Abejar (Soria)


Esta población considerada como la Puerta de Pinares celebra el Martes de Carnaval La Barrosa, un viejo ritual de origen incierto. Lo protagonizan dos mozos, quintos del año, vestidos de manera singular y portando un armazón que emula a un toro. A lo largo del día escenifican secuencias de viaje iniciático, muerte y resurrección. El ciclo sagrado de la vida a través de liturgias y gestos que se pierden en la noche de los tiempos. A lo largo de los años, la fiesta ha conseguido mantener un carácter relativamente íntimo para los vecinos, aunque cada vez es más famosa y suscita el interés de curiosos y turistas.


Abejar. Fuente: Guía de Soria.
Abejar. Fuente: Guía de Soria.

7. El Antruejo de Llamas de la Ribera (León)


En muchos pueblos de León, el Carnaval es Antruejo y los disfraces no son una caricatura de la actualidad ni la representación de ningún personaje ficticio. En ellos, las máscaras contienen el significado de viejos rituales, son una tradición que va pasando de padres a hijos a lo largo de los siglos en los que las viejas arcas han custodiado auténticas reliquias que vecinos de localidades como Velilla de la Reina, Llamas de la Ribera o Carrizo de la Ribera sacan cada año a relucir.


Antruejo de Llamas de Ribera.
Antruejo de Llamas de Ribera.

La esencia de este Antruejo es la espontaneidad y la libertad, donde algunos de los participantes más famosos son los guirrios o los madamos. Los primeros intentan con inofensivos, aunque sonoros vejigazos, abrir el corro para que tengan cabida todos los disfrazados. Llaman la atención los enormes abanicos que lucen sus máscaras. Mientras que los segundos, también con faldas y mantillas, cubren su cara con un paño de ganchillo y lucen como alhajas collares de castañas indias o relicarios hechos con latas de sardinas. También existen otros personajes, como la aterradora doña Rosita, el Gomio, la Gomia, el terrorífico Caretón o la Gallina Tocahuevos.



8. Los cucurrumachos de Navalosa (Ávila)


Existen dos versiones sobre quién es el Cucurrumacho. Según la primera, es “el mal” que sale a las calles produciendo caos y asustando a niños mayores. Según la otra, es el que “espanta a los males”.

El “bien” actualmente se representa a través de los Quintos, para los que este ritual significa el paso de la juventud a la edad adulta. También se dice que la vaquilla representa la ganadería y los cucurrumachos, la agricultura.


El sábado de Carnaval, los Quintos tienen que colocar el Chopo en la Plaza del Ayuntamiento. Primero bajan al río Alberche, lo eligen, lo cortan, lo suben al pueblo y lo plantan allí en medio en modo manual. Todos los vecinos salen a celebrarlo realizando hogueras, bebiendo cerveza y tinto de verano y ayudando a levantar el chopo. Su misión es demostrar la fuerza y madurez de los Quintos. Durante la madrugada intentan subir hasta arriba del todo y el Domingo de Carnaval toda la ceremonia trascurre alrededor del chopo.


Navalosa.
Navalosa.

Ese día por la tarde, los cucurrumachos se visten y montan un baile de guerra, saltando sin parar acompañados de un estruendo terrible. Tras el desfile, el alcalde anuncia quiénes son los Quintos de ese año, cuenta sus méritos, se enumera la comida que recopilaron por la mañana, se avisa a la Vaquilla de su final y con un tiro al aire muere al lado del chopo. Pero con un par de vueltas más y el sonido milagroso de los cencerros, la Vaquilla resucita y se da por finalizada la ceremonia.



9. Mucientes (Valladolid)


En la localidad vallisoletana se celebraba hasta hace unos años el simbólico “juicio de los gallos”, después de que el pregonero anunciase con su dulzaina los casos a juzgar. En ellos, se sacrificaban a los animales para, con degustación popular, llevarse en el gusto culinario cuantos “pecados” hubieran de ser purgados. Hoy en día esta tradición se ha actualizado y ya no se lleva a cabo el sacrificio.


10. Hontoria del Pinar (Burgos)


En el municipio burgalés celebra esta fiesta popular con su clásica danza del paloteo, interpretada por ocho hombres ataviados con las ropas típicas de la localidad y disfraces para el resto de hontorianos.


Hontoria del Pinar.
Hontoria del Pinar.

11. Arcones (Segovia)


Cada barrio de los seis que integran el municipio, cuenta con sus vaquillas. Lo celebraban los quintos del año, haciéndose cargo de la construcción de la vaquilla, con ropas antiguas, sábanas, mantones de manila y puntillas. Vestidos de toreros, otros jóvenes la torean mientras interrumpen la labor los tripudos vestidos con sacos rellenos de helechos que les impiden un movimiento limpio, junto a los caretos y remudados. Esta fiesta tiene lugar durante el "Domingo Gordo".



Arcones. Fuente: Julio Sanz de la A.C. La Cucaracha.
Arcones. Fuente: Julio Sanz de la A.C. La Cucaracha.

En definitiva, Castilla y León cuenta con tres Carnavales nombrados de Interés Turístico Nacional (Cebreros, La Bañeza y Ciudad Rodrigo), mientras que otros dos (Aguilar de Campoo y Toro) son de Interés Regional. Esto sumado a todos los municipios que siguen fieles a sus tradiciones conforman una excusa perfecta para no salir de la Comunidad o visitarla durante estos días, ¿verdad? Alegría, fiesta, color, música y originalidad seguro que no van a faltar.


¿Te los vas a perder?