• Daniel González

La singular ermita excavada en una roca en Cervera de Pisuerga

Esta peculiar construcción situada en la localidad palentina de Cervera de Pisuerga parece el hogar de los mitológicos personajes de las novelas de Tolkien. Es la ermita-cueva de San Vicente que tiene su origen en la época de invasión musulmana de la Península, entre los siglos VIII y IX, y forma parte del conjunto rupestre existente en la Montaña Palentina y en el sur de Cantabria que tuvo su apogeo durante los primeros siglos de la Edad Media.


Ermita rupestre de San Vicente
Ermita rupestre de San Vicente

Durante este periodo en el Alto Pisuerga convivían ermitaños que se aprovechaban de la orografía natural excavada de esta comarca para llevar a cabo su humilde y contemplativa vida. Algo que no ocurre con este eremitorio, pues la roca fue excavada a pico hasta erigir el extraño monumento que vemos hoy en día.


Tan extraño, que cuesta imaginar que antes fuera un pequeño monasterio románico, con una iglesia asociada y varias dependencias. De eso ya no queda nada, pues dejó de tener devoción en el siglo XIX, cuando se abandonó definitivamente, dejando al tiempo la tarea de conservar solo aquello que la naturaleza creó desde el principio.

Pero si te acercas y eres observador puedes imaginar cierta estructura, más allá de la cueva a la que se asemeja. Presenta una gran sala rectangular con varias entradas y toscos vanos, a la que se suma una capilla excavada al este, diferenciada del resto por un escalón, que pudo haber estado cerrada mediante un ábside de mampostería.


Ermita rupestre de san Vicente
La ermita con las tumbas de la entrada

Además, la ermita está rodeada de una necrópolis, fechada entre los siglos VIII y IX, que cuenta con una veintena de tumbas excavadas en la roca de tipo antropomorfo, que permite imaginarse como se enterraban los cuerpos antiguamente, y de las que pueden verse actualmente una decena alrededor de la ermita.


Todo estas cualidades hacen de este antiguo santuario un lugar único, más por la falta de contexto que por su belleza misma. Pues aunque la Montaña Palentina esta llena de bellos parajes y cuevas, llama la atención la artificialidad de esta, tanto que parece más un escenario de cuento que algo que se asemeje a nuestra realidad.


También señalar su mal estado de conservación y seguridad, pues se puede constatar con un rápido vistazo que su rocosas dependencias han servido de refugio y reunión de personas ajenas e ignorantes de su valor cultural.


Claustro de San Andrés del Arroyo
Claustro de San Andrés del Arroyo

La antesala de una comarca llena de maravillas


Esta ermita es solo el principio de una tierra llena de iglesias de bella y humilde construcción, con ese románico que tanto gusta y rodeado de un entorno natural de altas montañas y cuantiosos pantanos y embalses:


Aguilar de Campoo
Aguilar de Campoo

Cómo llegar a la Ermita Rupestre de San Vicente