• Rebeca Díez

El "Escorial de Castilla", un monumento BIC en ruinas

Fuera del recinto amurallado de Madrigal de las Altas Torres (Ávila) y sobre los campos de cereal se alzan los restos de lo que fue un convento de tamaños inmensos y de incalculable valor histórico y patrimonial. Un impresionante edificio de estilo escurialense, denominado por sus dimensiones y estilo ‘el Escorial de Castilla’, del que hoy pocos muros quedan en pie. Únicamente los que han logrado resistir el abandono y expolio sufrido.

Vista general del Convento Agustino de Extramuros.
Vista general del Convento Agustino de Extramuros. Foto: EnPueblo.

La desamortización inició la ruina de un emblemático edificio que se vendió en subasta en 1844 y, a partir de ese momento, se usó como silo, granero y cantera de piedra para otras construcciones. Desde el año 2007 cuenta con el estatus de Bien de Interés Cultural (BIC) gracias a una larga reivindicación por parte de la asociación de cultura y patrimonio Amigos de Madrigal, a la que sumaron particulares y otros colectivos que lucharon por este monumento en el que murió Fray Luis de León en el verano de 1591. De hecho, aún se conoce como su celda un departamento sobre el costado izquierdo del presbiterio de la iglesia. El Convento Agustino de Extramuros fue, además, Casa Capitular de Castilla y acogió cátedras de Cánones, Filosofía, Humanidades, Leyes y Teología.



La arquitectura del edificio, construido en varias fases entre los siglos XIV y XVI, tenía una planta de 50.000 metros cuadrados de superficie total. A lo largo de los 200 metros de largo que conforman la fachada podemos apreciar la existencia de las dos torres que remataban en las esquinas. Hoy en día queda en pie la iglesia, el claustro y la fachada principal y, del resto, tan solo algunas piedras son testigo de lo que tiempo atrás fue.


La iglesia es una construcción de ladrillo con nave central de 10 metros, ocho capillas, crucero, presbiterio corto y dos sacristías. El magnífico claustro, denominado ‘el Escorial de Castilla’, limita por el lado este con el cuerpo de entrada, por el sur con la iglesia, y por el norte y oeste con lienzos exentos de muro. El claustro es precisamente la parte mejor conservada del conjunto ya que mantiene en gran parte de su superficie sus cuatro lienzos o fachadas principales. De planta cuadrada, se organiza en dos plantas, la de abajo mediante cinco arcos de medio punto entre pilastras resaltadas y la de arriba con huecos verticales en correspondencia con los arcos.


Claustro del Convento Agustino de Extramuros.
Claustro del Convento Agustino de Extramuros. Foto: EnPueblo.

La portada es de tres cuerpos, el central enmarcado por lo que debieran ser dos torres, con arco de medio punto y presidido por la estatua de San Agustín y el escudo de la orden. En el extremo norte se conservan restos del torreón de tres cuerpos que remataba la monumental fachada. De lo que fuera el convento apenas se conservan restos de la estructura horizontal original y los muros se yerguen solitarios.


Convento Agustino de Extramuros.
Convento Agustino de Extramuros. Foto: EnPueblo.

Es difícil recorrer este lugar y no imaginar cómo pudo haber sido aquí la vida. Actualmente en el convento agustino de Extramuros uno siente que el silencio, que únicamente se ve interrumpido por el sonido de los pájaros y del viento, se hace abrumador al tiempo que el conocimiento de nuestra propia historia, escrita en piedra, lucha por mantenerse vivo.