• Raquel González

El banco más bonito de León y la historia detrás de sus preciosas vistas

Su apodo puede dar lugar a equivocaciones. ¿Por qué es el más bonito? ¿Está hecho de un material especial? ¿Sus colores son de un color diferente y original? ¿Es más cómodo que los demás? Quizá, incluso, al llegar el visitante se sienta decepcionado y engañado por el titular. Pero tan solo le bastará con sentarse, abrir los ojos, mirar al frente y respirar. Ahí se dará cuenta de por qué se encuentra en un enclave tan especial.

Embalse de Riaño
Embalse de Riaño. Foto: EnPueblo

Situado en la localidad de Riaño, su colocación surgió unos años atrás como una iniciativa turística para dar a conocer el patrimonio de Priaranza del Bierzo. A través de un concurso, se instó a todas las personas que encontraran el banco a subir una foto del mismo en sus redes sociales y el primero que descubriera “el secreto” que desde allí podía divisarse, recibiría un generoso premio monetario.


Pero aquí no acaba toda la belleza que este lugar nos ofrece. Después de disfrutar de unas vistas privilegiadas de los picos Gilbo, Yordas y Las Pintas o de observar el lento movimiento de las aguas del Embalse de Riaño, el entorno ofrece una oportunidad perfecta para seguir disfrutando del valioso patrimonio, tanto cultural como natural, de la provincia leonesa.


La zona de Riaño antes de la construcción del embalse. Foto: La Nueva Crónica.

Y es que, tan solo hace falta caminar unos metros para encontrar la Ermita de Nuestra Señora del Rosario. Dicho templo fue trasladado piedra a piedra desde La Puerta, antiguo caserío destruido, junto a una decena de municipios más, para poner en funcionamiento el embalse. Continuando la ruta se encuentra el Paseo del Recuerdo, una senda peatonal de un kilómetro que bordea la orilla del pantano. A través de sus paneles informativos, se puede llegar a conocer de forma exhaustiva el proceso de la construcción del embalse.


Una tarea que no resultó nada sencilla, ya que, puso en pie de guerra al movimiento ecologista. Aunque su proyección comenzó a finales del siglo XIX, sus obras no se iniciaron hasta 1965. Su construcción se ralentizó tanto por las protestas, que incluso el gobierno de Felipe González se vio forzado a cerrar el valle y decretar su ocupación militar para garantizar su creación. Este hecho marcó a miles de leoneses, que vieron cómo los municipios de Riaño, Burón, Anciles, Salio, Huelde, Éscaro, La Puerta, Pedrosa del Rey y Vegacerneja quedaban enterrados bajo las aguas del embalse.


Embalse de Riaño
Embalse de Riaño. Foto: EnPueblo

Actualmente, el panorama que podemos observar dista mucho del que disfrutaban los vecinos de estos pueblos cada día, pero no por ello hay que olvidarse de su historia. Relato que resulta muy interesante y que permite poner en conciencia a los visitantes de las anécdotas que pueden encontrarse detrás de cada paisaje, lugar o monumento que se posan ante nuestros ojos.


El Paseo del Recuerdo finaliza junto al embarcadero de Riaño, otro de los mejores puntos para conseguir una panorámica del conjunto arquitectónico del lugar, culminado por la Iglesia de Santa Águeda, transportada al completo desde el antiguo municipio de Pedrosa del Rey. Aunque en su reconstrucción, muchos de los lienzos que existían en la cabecera, se sustituyeron por cristaleras, lo que concedió una luminosidad al templo.


En definitiva, el considerado como el banco más bonito de León guarda detrás de sus vistas una infinidad de historias recordadas diariamente por los paisanos del lugar y de las que cualquier forastero puede formar parte a través de un recurrido por sus alrededores.


¿Quieres descubrirlas de primera mano?