• Raquel González

Ledesma, un viaje al pasado de una villa inigualable

A 35 kilómetros de Salamanca se encuentra uno de los Pueblos más bonitos de España, Ledesma. Y es que, observando su riqueza patrimonial y su privilegiado entorno natural, se comprende a la perfección su entrada en este selecto club.


Ledesma
Ledesma

Además, se le considera el núcleo de población más importante del norte salmantino y el centro de servicios de la comarca de la Tierra de Ledesma. Su término municipal está formado por las localidades de Cuadrilleros de los Dieces, El Cerezo, Estacas, Estaquillas, Frades de Santa María, La Sagrada, La Samasa, Ledesma, La Vadima, Muchachos, Nóguez, Pelilla, Zorita, Aldeagutiérrez, Cuadrilleros, El Casar, La Riverita, La Samarita, Santa Marina, Santo Domingo y Zafroncino. Aunque las ocho últimas se encuentran despobladas.


¿Dónde se encuentra exactamente?


Ledesma se sitúa en el extremo centro norte de la provincia de Salamanca, lindando con la bonita comarca zamorana de Sayago, con la que comparte paisaje, historia, cultura y tradiciones. Por ello, en su terreno predomina el paisaje natural adehesado, compuesto por extensas llanuras salpicadas de pequeñas elevaciones y el inicio de los desniveles que el río Tormes origina a su paso y que, llegando a Portugal, dan origen al espacio natural protegido del parque natural de Arribes del Duero.


Ledesma
Ledesma

Un lugar con gran historia


Su situación estratégica, su fácil defensa y los evidentes restos arqueológicos que todavía pueden disfrutarse en la actualidad, indican que su primer asentamiento pudo haber sido un castro prehistórico.


Ledesma
Ledesma

Lo que está más claro es su pasado romano, cuando estuvo situado en la frontera norte de las Hispania Ulterior Lusitania, bajo la denominación romana de Bletis, de la que deriva precisamente su actual nombre de Ledesma. Su repoblación definitiva tuvo que esperar hasta 1161, cuando Fernando II de León otorgó el fuero a la villa, lo que la convirtió en un importante centro político, económico y de comunicación de las tierras del Reino de León. Esto fue lo que le dotó de su rico patrimonio arquitectónico y etnográfico, que conserva hoy en día.


Qué ver



Castillo


Es una de las construcciones más emblemáticas de su Conjunto Histórico. Su visita está abierta para todo tipo de público y en ella se puede conocer, a través de paneles interpretativos, los orígenes de la fortaleza, sus usos y su historia.


Castillo de Ledesma
Castillo de Ledesma

Además, sugerentes medios audiovisuales muestran, de la mano de determinados personajes, relatos que transportan al visitante hasta tiempos remotos. Concretamente, hasta el siglo XII, momento en el que Fernando II de León manda construir el castillo, aunque el actual es 300 años posterior. De la antigua construcción solo se conserva la puerta de arco apuntado.


Desde su origen, la fortaleza pertenecía a la corona, pero era cedida a la nobleza con frecuencia. Finalmente, acabó en manos de don Beltrán de la Cueva, valido de Enrique IV de Castilla, quien se la entregó junto a su título nobiliario de duque de Alburquerque al conde de Ledesma.





Iglesia de Santa María la Mayor


Declarada Bien de Interés Cultural, está considerada como una de las joyas del gótico hispano-flamenco de la provincia de Salamanca.


Iglesia de Santa María la Mayor
Iglesia de Santa María la Mayor

Aunque su origen es de estilo románico, como muestra una parte del hastial de poniente y su puerta, el primer cuerpo de la torre y su bóveda de cañón, la mayor parte de la estructura actual pertenece a finales del siglo XV siguiendo reglas góticas.


El templo está dedicado a la Asunción de María, cuya imagen preside el retablo mayor. De entre los sepulcros encontrados en su interior, destaca el de don Sancho, nieto de Alfonso X el Sabio.




Iglesia de San Miguel


Ubicada dentro del recinto amurallado, actualmente es la sede del Centro de Interpretación Histórica de Ledesma, Bletisa.


Iglesia de San Miguel
Iglesia de San Miguel

El edificio, originariamente románico, conserva de dicho estilo arquitectónico el ábside semicircular. Posteriormente sufrió constantes intervenciones a lo largo del tiempo que convirtieron a este templo en una mezcla de estilos heterogéneos: elementos románicos, góticos, renacentistas, barrocos, neoclásicos…


En su exterior destaca la portada, rehecha en 1784 siguiendo formas neoclásicas, y en su interior el exuberante retablo de cascarón en madera vista, tallado por Miguel Martínez en 1767, que preside la capilla mayor.



Esta iglesia se mantuvo abierta al culto hasta 1969, para finalmente ser desacralizada en el año 2008.



Iglesia de Santa Elena


Declarada Bien de Interés Cultural en 1983, fue restaurada recientemente por la Fundación del Patrimonio Histórico de Castilla y León.


Iglesia de Santa Elena
Iglesia de Santa Elena

Cabeza de uno de sus arrabales más conocidos, es un claro ejemplo del románico de la época de la repoblación, conservándose fiel a los momentos de su construcción. Este modesto edifico de sillería granítica presenta dos puertas, mientras que en su interior destaca la talla de san Bartolomé del siglo XVI, de la escuela de Berruguete, además de un precioso retablo del siglo XVIII.




Casa Consistorial


Destaca su patio interior, en el que se ubica la actual Oficina de Turismo, que data de finales del siglo XV. Además, la fachada realizada en sillería granítica presenta dos partes diferenciadas: La más llamativa, la inferior, muestras dos puertas de medio punto. Por su parte, el piso superior presenta una balconada formada por cuatro vanos de medio punto en el que destacan las vidrieras de José Delcraux y la balconada de forja.


Casa Consistorial
Casa Consistorial

Hospital de San José


Fue una institución benéfica fundada por Gonzalo Rodríguez de Ledesma a principios del siglo XV, aunque no siempre tuvo su sede en el edificio actual. Este presenta una fachada protagonizada por el grupo escultórico de la Sagrada Familia flanqueado por los escudos de las familias fundadoras.


Hospital de San José
Hospital de San José

Ledesma y sus puentes


Puentes de Ledesma
Puentes de Ledesma

Una vista imperdible de Ledesma es el precioso conjunto que forman sus puentes sobre el río Tormes.



Puente Viejo


Se construyó en tiempos de Beltrán de la Cueva (siglo XV), con unas características y apariencia muy parecida a la actual. De esa época se conservan los dos arcos ojivales centrales. Los ojos de los extremos son producto de la reforma realizada a mediados del siglo XVI. El último arco, volado por los franceses en la Guerra de la Independencia, fue reedificado por mandato del conde de Ledesma en 1816, con el objetivo de seguir cobrando el derecho de pontazgo, del que disfrutó hasta 1909, cuando el puente pasó a ser de titularidad público.


Puente Viejo
Puente Viejo

A la entrada del puente se encuentra actualmente la ermita de Nuestra Señora del Carmen, patrona de la villa.


Ermita de Nuestra Señora del Carmen
Ermita de Nuestra Señora del Carmen

Puente Nuevo


Situado junto al puente medieval, constituyó una gran mejora para acceder a Ledesma, aunque para su construcción fue necesario el derribo de parte de las murallas.

El proyecto de su levantamiento fue aprobado en 1934, pero al estallar la Guerra Civil, hubo que esperar hasta 1954 para presenciar su inauguración.



Puente Nuevo
Puente Nuevo

Puente de Peñaserracín


A este puente, de posible origen romano se accede por el camino que parte hacia el oeste, también conocido como vereda de Peñalvo, que unía la localidad con Campo de Ledesma.

Es todavía transitable y en sus inmediaciones se encuentran abundantes fragmentos de tégula y baldosas.


¿Qué hacer en Ledesma?


Su principal actividad es realizar la ruta urbana que recorre la villa y que se encuentra señalizada, tanto para adultos como para niños (los más pequeños pueden incluso utilizar un cuadernillo infantil). Esta discurre por los lugares más representativos del casco antiguo y permite contemplar el rico patrimonio de su Conjunto Histórico.




Además, vincula al visitante con el entorno, el contexto social, cultural e histórico. La señalización de este recorrido (también disponible en inglés y francés mediante códigos QR), ofrece a los forasteros y locales un contenido pensando en el interés y el valor de los recursos patrimoniales de Ledesma.


Paseo de Alonso Andrea


Dentro del recinto amurallado, en el casco antiguo, combina zonas de descanso con renovados jardines. Se trata de un enclave privilegiado desde el que poder contemplar una de las mejores panorámicas de la Villa, con un primer plano del río, los puentes, la ermita de la Virgen del Carmen… Y, en una vista un poco más lejana, el paisaje típico de la dehesa salmantina, uno de los ecosistemas mediterráneos mejor conservados y sostenibles.




Ruta del Puente Mocho


Se trata de una ruta señalizada que atraviesa el paisaje adehesado de un bosque de encinas centenarias donde también destaca su fauna, con ejemplares de buitre leonado, milano negro, zorros, conejos y liebres. Por ella discurre una de las vías históricas de la Tierra de Ledesma, la ruta Bletisama Ocelo-Duri, que unía Coria con Zamora y que, a su paso por Ledesma, atraviesa el Puente Mocho.

  • Características de la ruta: 4,68 kilómetros (ida y vuelta), dificultad baja.


Rosquillas de Ledesma


Si hay algo que destacamos siempre de nuestros municipios, es su gastronomía. Y Ledesma no podía ser menos. Dentro de su sabrosa repostería, el producto por excelencia lo constituyen las rosquillas. No se conoce su origen, pero sí se recuerda aún a las antiguas reposteras que las elaboraban: Regina y Dolores, que heredaron el oficio de su padre para hacer las famosas rosquillas en su confitería. En la actualidad incluso existen dos obradores en las que se admiten visitas y se realizan talleres participativos a través de cita previa.


Ledesma
Ledesma

En la visita a la localidad salmantina tampoco hay que olvidarse de los platos típicos del lugar, donde las carnes adquieren un protagonismo especial por su reconocida calidad, con razas autóctonas de la zona, como la morucha, y los embutidos procedentes del cerdo ibérico criado en la dehesa del entorno.

En la villa se puede disfrutar desde los tradicionales guisos elaborados a la vieja usanza, hasta la cocina más innovadora de los nuevos restaurantes.


Ledesma
Ledesma

Podríamos seguir escribiendo lugares, actividades y razones que justifiquen la introducción de Ledesma en la lista de los Pueblos más bonitos de España, pero lo mejor es comprobarlo de primera mano. Su visita, junto a los pueblos de la zona, como de la comarca de Sayago, es una experiencia que hay que vivir y disfrutar. Todo un placer para los sentidos.


¿Cómo llegar?