• Jorge Urdiales

Las Rutas de Delibes van de Pueblo en Pueblo de nuevo

Pocos han dado tanta promoción a los parajes y pueblos de la provincia de Valladolid, como uno de sus autores y vecinos más aclamados: Miguel Delibes. Y que mejor forma de profundizar en el alma de la Castilla vallisoletana que, a través de sus vivencias y obras. Todas ellas trasmitidas por nuestro colaborador Jorge Urdiales y su tío Alfredo y sus particulares rutas.


Jorge Urdiales, autor de las Rutas de Delibes
Jorge Urdiales, autor de las Rutas de Delibes

"Las Rutas de Delibes por la provincia de Valladolid son de los vallisoletanos y de los turistas". Así presentaba Jorge Urdiales las rutas en nuestra web allá por febrero de 2015, desando que las crónicas de su tío Alfredo "salgan en esta web que expone con claridad y rigor la vida y costumbres de una provincia tan castellana y española como Valladolid". ¿Pero qué son exactamente las Rutas de Delibes y quién es el tío Alfredo?


Jorge Urdiales responde...


Mi tío Alfredo, de ruta con Delibes


Mi tío Alfredo es un jubilado, muy jubilado, de la Renfe que disfruta de la lectura. Nació hace 83 años en Castrillo Tejeriego (Valladolid) y está como un roble. Tiene cuatro hijos y varios nietos. Su mujer, Isidora, guisa las mejores alcachofas que se pueden comer en España. Mi tío Alfredo, como decía, es un gran lector. En papel, claro. Allá por 2013 oyó por la radio que se presentaban seis Rutas de Delibes por la provincia de Valladolid y compró el libro de la primera: Las perdices del domingo.


“Si el cielo de Castilla es alto, es porque lo habrán levantado los campesinos de tanto mirarlo” Miguel Delibes

Mi tío Alfredo no es hombre de empezar la casa por el tejado. Quería hacer estas rutas como Dios manda, y lo que manda el Señor es leerse primero el libro, la fuente de la que sale todo este primer recorrido. Leído el libro, por tanto, se propuso hacer la ruta. Entró, a través del ordenador de uno de sus hijos, en www.provinciadevalladolid.com, se leyó toda la información que la Diputación ofrece de esta primera ruta, ojeó los pueblos que la componían (Olmedo, Tordesillas, Villanueva de Duero, Villanubla y Villafuerte), calculó kilómetros y se dispuso a recorrerla, pueblo a pueblo.


Ruta de Delibes de Villafuerte
Ruta de Delibes de Villafuerte

Pero lo curioso es que la Diputación de Valladolid fue presentando entre 2013 y 2014 las otras cinco rutas restantes. Y no en cualquier sitio, que si una se presentó en FITUR, en Madrid, otra tuvo lugar en el mismísimo castillo de Fuensaldaña y otra en el monasterio de La Santa Espina. Se hizo mi tío Alfredo con los seis folletos de las rutas, los que ofrece en papel la diputación. Cotilleó de nuevo la información digital que la Diputación de Valladolid tiene sobre las rutas y comenzó a recorrer cada uno de los 33 pueblos. A la vuelta de cada excursión, siempre de un día, me contó Alfredo lo visto, sentido, hablado y disfrutado en esos pueblos. Y comencé a escribir un artículo por cada uno de los pueblos de las rutas aquí, en puebloenpueblo.com. tuvo Alfredo serios problemas de salud desde diciembre de 2017 que le han tenido apartado de estas salidas por la provincia de Valladolid, luego vino la pandemia… Pero me ha dicho que retoma las Rutas de Delibes a falta de siete localidades para finalizarlas: Tordehumos, Villabrágima, Rábano, Torre de Peñafiel, Peñafiel, Pedrosa del Rey y Villamarciel.


Así que iré escribiendo en puebloenpueblo.com un artículo de cada excursión de mi tío Alfredo por esos pueblos. Visitará, seguro, el monolito que tienen todos ellos con forma de D mayúscula. 900 kilos de piedra de Campaspero que la Diputación colocó para que quedase constancia del paso de Delibes por el pueblo. Incluso colocó una placa con una de las citas que aparecen en los libros del escritor sobre ese pueblo. Porque hay que decir que las 6 rutas recorren los pueblos que Delibes nombró en 6 libros muy relacionados con la provincia de Valladolid: Las perdices del domingo; Aventuras, venturas y desventuras de un cazador a rabo; Mi vida al aire libre; Con la escopeta al hombro; El último coto y Diario de un cazador.


Recorrerá, siempre lo hace así, las calles de los pueblos que le faltan y se asomará al término para ver y respirar campo. Buscará entonces la planta y el animal que los creadores de las rutas relacionaron con esos pueblos después de haberlos leído en Delibes. Y probablemente preguntará a algún lugareño si siguen empleando la palabra rural que también empleó Delibes en su narrativa y que aparece en la información de las rutas para ese pueblo al que vaya. Son todas palabras, es verdad, que recogí en mi Diccionario del castellano rural en la narrativa de Miguel Delibes (Ediciones Cinca). Palabras que no aparecen en el Diccionario de la RAE pero que son un rico patrimonio del español.

Está preparando mi tío Alfredo su salida a Tordehumos. Espero poder escribir en unos pocos días en puebloenpueblo.com qué le sucedió a Alfredo allí.


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