• Rebeca Díez

Historia entre capiteles en Santa María la Real de Nieva

La localidad segoviana de Santa María la Real de Nieva alberga un gran conjunto monástico formado por la iglesia dedicada a Nuestra Señora de la Soterraña y el antiguo monasterio dominico de estilo románico, del que destaca su bellísimo claustro. Tanto la portada de la iglesia como el claustro del monasterio están declarados Monumentos Nacionales y su visita es más que obligada.

Claustro del Monasterio de Santa María la Real de Nieva.
Claustro del Monasterio de Santa María la Real de Nieva. Foto: EnPueblo.

Historia de su construcción


Su origen se remonta a la aparición de una imagen de María, la Virgen de la Soterraña, en un descampado. Por ello, la reina Catalina de Lancáster mandó construir la iglesia para dar culto a la imagen. Las obras se iniciaron en el año 1393 y tardaron en terminarla unos siete años colaborando en su construcción tanto los vecinos de la recién fundada Puebla como los habitantes de los pueblos vecinos. La financiación corrió a cargo tanto de la Corona como de las aportaciones de los fieles. Una vez terminada se entregó a la Orden de Predicadores de Santo Domingo en 1399. Y, en el año 1400 se comienza la construcción del Monasterio, a la vez que se realiza entre 1414 y 1432 la ampliación de la iglesia por la parte oriental, tirándose la primitiva cabecera con sus ábsides y prolongándose hacia el este.

Iglesia de la Virgen de la Soterraña.
Iglesia de la Virgen de la Soterraña. Foto: EnPueblo

El claustro, lecciones de Historia entre capiteles


Del monasterio de Santo Domingo, además de su sala capitular, destaca su bellísimo claustro de planta cuadrada con cuatro galerías dejando un jardín en el centro, conformado por ochenta y siete columnas con sus respectivos capiteles. En los capiteles aparece el pueblo llano formado principalmente por agricultores y por las labores que realiza en su vida cotidiana. Por su parte la nobleza aparece representada por sus ocupaciones de ir a la guerra y de ocio; mientras que la iglesia y su clero salen representando su labor predicadora y las ceremonias litúrgicas, así como su participación activa en la vida de la Villa.



También está muy bien representado un calendario agrícola. La actividad se inicia en marzo, representado por una figura con una navaja de podar en la mano junto a un arbusto, que por sus hojas y frutos hace referencia a la poda de la vid. Junto a esta representación y en la misma cara del capitel, el tiempo alegre de la primavera representado por un joven a caballo, bien vestido con un ramillete de flores en una mano y con la otra sujeta las riendas del caballo, es el mes de abril.


El mes de mayo y junio, también en la misma cara de un capitel, nos presenta a un hombre a caballo llevando en su brazo izquierdo un ave con las alas desplegadas, sin duda es una indicación de la cetrería, o caza con aves rapaces. Al lado se dibuja la figura de un hombre vestido con una saya recogida en la cintura, llevando en su mano una larga guadaña con la que siega una mies muy alta. En julio y agosto divisamos a dos campesinos, uno con un sombrero de ala ancha, está agachado y con su hoz siega el trigo y, a su lado, el otro desgrana los cereales que, atados en gavillas, se amontonan en el suelo.



Septiembre se nos muestra en una sola escena, el campesino está arando con un arado de tipo romano tirado por un par de bueyes de excelente factura. El hombre ha dejado su sombrero mostrándonos una bien peinada cabeza y la túnica corta da la sensación de ser de tela gruesa como clara alusión al incipiente frío que hace en los campos segovianos en este mes. Octubre también ocupa el sólo una cara de un capitel. El labrador, con un odre al hombro y subido en un taburete está echando el mosto en un tonel de madera, es el mes de la vendimia y de los vinos nuevos.

En el mes de noviembre aparece una figura muy deteriorada en pie, con los brazos levantados y llevando un mazo en sus manos, que se dispone a descargar un fuerte golpe sobre la cabeza del animal.


Por su parte diciembre está representado por una gran mesa cubierta con un mantel a cuadros sobre el que están colocados cubiertos y viandas y una figura masculina sentado detrás de ella. En enero la escena se desarrolla entorno al fuego que sirve para calentar el caldero que cuelga de un gancho en el hogar. A ambos lados se sitúan dos figuras muy abrigadas, una de ellas sentada junto a la lumbre y la otra, en pie, se dispone a asar un alimento insertado en un largo espetón. El calendario agrícola termina en febrero que, hace alusión al oficio del zapatero.



Además, dentro del Claustro de Santa María la Real de Nieva se encuentra el Salón de Cortes donde se celebraron Cortes en 1473 y fue uno de los primeros lugares donde se defendieron los primeros derechos de la mujer casada.


La portada de la iglesia, obra de arte con mayúsculas


De la iglesia monacal dedicada a la Virgen de la Soterraña podemos admirar, antes de entrar, su soberbia portada situada en el lado norte, de estilo gótico flamígero donde se puede apreciar la Pasión y Muerte de Jesucristo. Se recrea la Última Cena, con la mesa y Cristo en el centro y sus apóstoles. También se representa el Lavatorio de los pies o La Oración en el Huerto de los Olivos.

Dentro del templo destacan diversos elementos pictóricos y arquitectónicos como la pintura gótica de San Cristóbal, diversas pinturas mudéjares y arcos del gótico mudéjar, además de la multitud de frisos con inscripciones pictóricas perfectamente detalladas.


Portada de la iglesia.
Portada de la iglesia. Foto: Ayuntamiento Santa María la Real de Nieva,

Destacan también sus retablos barrocos con tallas de los Siglos XVI, XVII y XVII, de la más pura imaginería castellana y entre ellos, un San Jerónimo que se atribuye a Berrugete. Este templo además de ser un sitio de culto para la reina fundadora Catalina de Lancaster, sirvió de mausoleo provisional de los restos de una de las reinas más importantes que ha tenido España, doña Blanca de Navarra, fallecida en esta Villa el 1 de abril de 1441.


¿Cuándo se puede visitar?


Los horarios para visitar el claustro de Santa María Real de Nieva son, todos los días de la semana, de 10 a 19:30 horas, si bien conviene confirmar de forma previa llamando al teléfono 921 594 036. La visita del claustro de Santa María Real de Nieva es gratis y el acceso al mismo se hace por una puerta situada junto a la iglesia.


La Iglesia de Nuestra Señora de la Soterraña permanece abierta en horario de culto todo el año: miércoles y viernes por la tarde y los domingos a medio día. Del 15 de julio al 15 de septiembre abierta de martes a domingo por el Programa de Apertura de Monumentos de la Junta de Castilla y León.


¿Cómo llegar?