• Jorge Urdiales

El tío Alfredo, de ruta con Delibes: Tordehumos

Había leído Alfredo del bichero de Tordehumos en los libros de Delibes. Recordaba Alfredo haber pasado por el pueblo hace ya muchos años, cuando solo había Televisión Española, la 1 y la 2 y en blanco y negro. Se disponía ahora a visitar Tordehumos siguiendo el rastro de las Rutas de Delibes.


Castillo de Tordehumos
Castillo de Tordehumos

Leyó primeramente el folleto de la ruta 4, el que imprimió la Diputación de Valladolid, la ruta del libro El último coto. Buscó la palabra rural, la planta y el animal que el folleto coloca en este pueblo. Palabra, planta y animal que aparecen en los textos de Delibes, premisa imprescindible para colarse en los folletos. Y para Tordehumos la palabra rural es bichero, la planta es amapola y el animal, el zorro. Alfredo encontró en sus notas lo siguiente sobre la palabra bichero:


Aculado en el abrevadero encontramos al señor Miguel, el bichero de Tordehumos, quien, auxiliado por sus dos perritas, se brindó a darnos él solo (uno contra tres) unos ganchitos, experiencia curiosa que nunca había vivido. Pero el señor Miguel conoce al conejo; le apuntó el bigote cazándolos, y sabe que hay que batirlos en corto, ya que, de otro modo, se embocan, se amonan o se escurren en diagonal. (El último coto)

Así que hace 12 días Alfredo y su nieta Clara, que va a tener un niño dentro de poco, se acercaron a Tordehumos. Ya no está Alfredo para hacer los viajes solo. Y Clara, que no tiene un esclavo trabajo de oficina, lo acompañó el otro martes hasta allí. Fácil les fue encontrar las primeras amapolas del año, la planta de las rutas para Tordehumos, en unos campos cerca del río Sequillo, en un terreno baldío. Al contemplarlas, Alfredo quiso ilustrar a Clara y le comentó:

-Ya las utilizaban para usos medicinales en tiempos de Dioscórides.

-¡Qué cosas me enseñas, abuelo! Ni siquiera sé quién es Dioscórides. Yo solo he oído eso de “Eres más de pueblo que las amapolas”.

-Apúntame a mí entre los de los pueblos. Lo que va a ser más difícil es ver un zorro… Y peor un bichero, que eso hace años que está prohibido. Al bichero de Tordehumos le dieron tierra hace tiempo, seguro. Un bichero, ¿sabes?, el que sale con un hurón para cazar conejos. El hurón, el bicho, que lo mete por los agujeros de las madrigueras para que salgan los conejos.


Alfredo, en efecto, conocía los usos y costumbres de los bicheros. Sabía que el bichero pone una red en cada una de las salidas del bardo. Por una de ellas mete al hurón con el objeto de que los conejos salgan fuera huyendo de él. El conejo, al toparse con la red se enganchará en ella y el bichero no tendrá más que hacerse con el conejo.


Tordehumos, vista general
Tordehumos, vista general

Entraron Alfredo y Clara en Tordehumos por la calle Mayor. Tordehumos, el del Tratado de 1194 por el que se puso fin a la guerra entre Castilla y León, tiene actualmente unos 400 habitantes. Pocos ahumados (el gentilicio de Tordehumos) me cuenta Alfredo que vieron. Ya ni oían el rumor del río Sequillo cuando se encontraron ante la puerta del ecomuseo de la localidad. Entraron. Era una casa de antaño con cocina de antaño y habitaciones y objetos de 100 años atrás. Alfredo le explicó a Clara largo y tendido. Donde puso más énfasis fue en la cocina económica, que todavía usaba una señora en su pueblo.


Ruta de Delibes en Tordehumos
Ruta de Delibes en Tordehumos

Pocos metros más arriba tomaron unos chismes en el bar Elena, que resulta que ahora es la sede de una peña del Real Valladolid. Y subieron después a las ruinas del castillo.


A las 15 horas volvieron al bar Elena y comieron allí buenos platos a buen precio. Con el soniquete del telediario en la televisión del bar y el cansancio de la caminata, mi tío Alfredo (los años no perdonan) se quedó traspuesto unos minutos. Clara le dejó estar y aprovechó para mirar unos guasap del móvil.

Al despertarse, me cuenta Clara que Alfredo le dijo: “Tordehumos está hecho. Nos ha faltado ver un bardo para que te explicase, sobre el terreno, cómo se las tuvo que gastar este Miguel el bichero de Tordehumos. ¡Y haber visto un zorro!”.


Galería fotográfica de Tordehumos