• Daniel González

El Camino de los Franceses, un viaje por los desconocidos Arribes del Águeda

Cuando hablamos de las Arribes del Duero, rápidamente visualizamos un río que fluye encajonado entre dos altos muros de piedra granítica. Pero muy cerca, contamos con otro paisaje parecido y menos conocido en el cañón del río Águeda, en la provincia de Salamanca, que además de ofrecernos bellos paisajes de abruptos desfiladeros de roca y suaves dehesas, viene cargado de una historia que se atestigua en los monumentos, pueblos y la arquitectura tradicional que podrás contemplar a través del Camino de los Franceses.


Puente de los Franceses
La ruta a su paso por el Puente de los Franceses. Foto de Juan A. Martín

Esta imprescindible ruta, que trascurre en aproximadamente 22 kilómetros, pasa por los municipios salmantinos de San Felices de los Gallegos, Puerto Seguro, Villar de Ciervo y Aldea del Obispo, y se puede hacer caminando tomando el sendero histórico o parte en coche. Todo muy cerca de "La Raya", como se conoce a la frontera con Portugal, y que explica parte de su interés histórico-artístico, pues en el pasado este camino era muy transitado por tropas de diferentes nacionalidades y lugareños que han dejado sus huellas en el entorno.


Pero, ¿por qué se le conoce con el nombre de "los Franceses"? ¿Y qué te puedes encontrar en su recorrido? Para su respuesta se ha de viajar al pasado, concretamente a la Guerra de la Independencia a principios del siglo XIX, cuando tanto españoles, como portugueses luchaban contra la invasión napoleónica, y todo con la ayuda de las tropas inglesas. Un conflicto que marcó el devenir de varias de las construcciones de los pueblos de esta comarca y que hoy suponen uno de los mayores atractivos de esta ruta, junto a la asombroso paisaje que otorga el río Águeda y sus afluentes.



Camino de los Franceses
Señal en el Camino de los Franceses. Foto de Juan A. Martín

Itinerarios de la ruta


El camino histórico tiene varios tramos bien señalizados por los que se puede caminar sin problema. Si bien según él tiempo y las ganas de andar de cada uno se puede hacer parte en automóvil.


El 1º tramo, el más popular, es el que comunica el pueblo de San Felices de los Gallegos a Puerto Seguro atravesando el cañón por el espectacular Puente de los Franceses. Este sendero nos adentra en las Arribes del río Águeda a través de serpenteantes caminos que salvan el angosto cañón que la naturaleza ha formado con paciencia. Una vez cruzado el puente se deberá volver a subir la ladera del cañón hasta llegar al pueblo de Puerto Seguro. Este tramo es el que atañe mayor dificultad al tener que salvar las pendientes propias del relieve del cañón.



El 2º tramo, es más suave y es una ampliación que viene a recordar la constante comunicación entre las fortalezas fronterizas de San Felices y el Real Fuerte de la Concepción. El camino, que transcurre por los términos municipales de Aldea del Obispo, Villar de Ciervo y Puerto Seguro, fue desbrozado y señalizado en el cruce más crítico hace años y que permiten su disfrute actual.



Fotos ofrecidas por Juan A. Martín, vecino de Aldea del Obispo

Monumentos y atractivos de la ruta


La ruta cuenta con todos los ingredientes buscados por los senderistas: desde robustos puentes, restos arqueológicos, fuentes, pueblos medievales e inexpugnables fortalezas a un increíble paisaje de variados colores y matices.


Castillo de San Felices de los Gallegos
Castillo de San Felices de los Gallegos

San Felices de los Gallegos


El paso por sus tierras de numerosos pueblos a lo largo de la historia, sumado al nacimiento de la frontera con Portugal, ha dotado a esta localidad de un carácter propio que se percibe en su patrimonio declarado Histórico-Artístico. Destaca su castillo medieval cuya antigüedad se remonta al siglo XIII y que ha experimentado diversas reformas, como su Torre del Homenaje, construida dos siglos más tarde, y que hoy alberga en su interior el Aula Histórica que explica la historia del monumento, el pueblo y la comarca.


Además, cuenta con una iglesia originalmente románica, pero con posteriores ampliaciones. También mencionar la Torre de las Campanas, los restos del recinto amurallado y sus puertas, sus ermitas, así como el museo del aceite y el interesante Centro de Interpretación de la Cantería.



Puente de los Franceses
Puente de los Franceses. Foto de Juan A. Martín

Puentes, fuentes, tumbas y un paisaje


El Puente de los Franceses es quizás el elemento arquitectónico más icónico de la senda. Construido en piedra granítica, debe su nombre a la Guerra de la Independencia cuando sirvió de salvoconducto a las tropas francesas en su huida de los ingleses y portugueses que luchaban contra el invasor. Un afortunado salvavidas que fue originalmente levantado para salvar el cañón del Águeda y que tuvo que ser reconstruido tras las heridas causadas por la guerra.


Cerca del puente también se puede ver una central hidroeléctrica, la más antigua de la provincia de Salamanca, y la caseta de los guardas que vigilaban el tránsito.

La Puente Quebrá
La Puente Quebrá en Villar de Ciervo. Foto de Juan A. Martín

Otro de los puentes destacados de la ruta es La Puente "Quebrá", situado en el término municipal de Villar de Ciervo fue construido en sólida piedra sobre el arroyo de Rivera de Dos Casas. Pertenece a la época medieval, posiblemente a los siglos XIII-XIV, aunque se especula que pudo construirse sobre otro anterior romano.


Pero más allá de antiguas obras de ingeniería, si algo destaca en esta ruta es el paisaje. El cañón del río Águeda y sus escarpados relieves son solo el principio de una comarca donde encinas, fresnos, olivos o quejigos salpican una dehesa suavemente ondulada, cuya armonía se interrumpe ocasionalmente por ingentes roquedos graníticos arropados por líquenes y musgos.



Una rica vida vegetal resultado de un suelo que rebosa agua, emergiendo a la superficie en caños, fuentes y manantiales que recalcan la simbiosis entre el ser humano y la naturaleza. Una comprensión mutua que lleva dándose siglos, como bien señalan las huellas de civilizaciones anteriores, con tumbas antropomorfas, lagares rupestres, castros o restos de edificaciones romanas.


Real Fuerte de la Concepción
Real Fuerte de la Concepción en Aldea del Obispo

El Real Fuerte de la Concepción


Un imprescindible de esta ruta es el increíble Real Fuerte de la Concepción, dentro del municipio de Aldea del Obispo. Se trata de una singular construcción militar del siglo XVII que se levantó para defender la frontera hispano-lusa, y que fue parcialmente destruida en dos ocasiones, la última en la Guerra de la Independencia. Desde entonces el edificio pasó a ser propiedad de los vecinos y fue utilizada como cantera de piedra, hasta que a comienzos del actual siglo fue comprado, rehabitado y reconvertido en un hotel de la cadena Eurostars.


Cerca del Fuerte, también es recomendable la visita al casco urbano de Aldea del Obispo, donde destacan sus numerosos caños y fuentes, así como su patrimonio religioso con la Iglesia de San Sebastián y la Ermita de Jesús Nazareno.

El mayor atractivo del Real Fuerte radica en su fisionomía, pues dista bastante de lo que se acostumbra a imaginar de una fortaleza. Sus muros y fosos, que forman a vista de pájaro una estrella de 16 puntas, son difíciles de ver a lo lejos, pues están parcialmente enterrados y conviene acercarse para tomar conciencia de sus increíbles dimensiones.



Ciclistas por la ruta. Foto de Juan A. Martín

La acción vecinal, clave para la recuperación del camino


La línea recta entre dos puntos es la forma más rápida de llegar al destino, pero no siempre la más atractiva. Una percepción que tiene los vecinos de los pueblos de la comarca, que creen que los grandes monumentos son solo una pequeña porción de un tarta más sabrosa. Tienen claro la premisa de que muchas veces para encontrarse hay que perderse, y en esta ruta podrás contemplar lugares que pueden pasar desapercibidos a primera vista, y que te harán comprender los matices históricos del pasado de esta tierra.


El Camino de los Franceses fue cayendo en desuso a medida que las tropas fueron abandonando la frontera y los vecinos las huertas que se extendían por todo la zona. Ahora sólo han quedado restos de la arquitectura popular que se ha mimetizado con la naturaleza, tanto es así, que la parte del camino menos transitada, la que une Puerto Seguro con el Real Fuerte de la Concepción, tuvo que ser intervenida hace años por un grupo de voluntarios de las asociaciones culturales de los pueblos colindantes para su limpieza y correcta señalización.


Una acción que no quieren que quede en papel mojado, y por eso, piden un mayor compromiso de los organismos públicos para un mejor acondicionamiento y promoción de un camino que ya antes de la pandemia de la Covid-19 había sido recorrido por varios grupos de senderistas. Todo con el objetivo puesto en poder darle continuidad hacia Almeida (Portugal) en un futuro.


Catedral de Ciudad Rodrigo
Catedral de Ciudad Rodrigo

Otros lugares de interés cercanos


Todos estos lugares comparten una misma historia con otros pueblos cercanos, marcados por el nacimiento de la frontera. Así han surgido itinerarios turísticos muy conocidos, como la Ruta de las Fortificaciones de Frontera, que invita a conocer los municipios y fortalezas de Ciudad Rodrigo o Castro de Yecla la Vieja, además de las ya mencionadas de San Felices y el Real Fuerte en Aldea del Obispo.


También, muy cerca, podrás descubrir la zona arqueológica de Siega Verde, declarada en 2010 Patrimonio de la Humanidad; y más allá de la frontera, en tierras portuguesas, podrás visitar la localidad de Almeida y su castillo.


1. Ciudad Rodrigo




2. Castro de Yecla la Vieja


Foto de Luistxo


3. Zona Arqueológica de Siega Verde




4. Almeida (Portugal)



Nuestros agradecimientos a Juan A. Martín por la información y fotos recibidas de la ruta, y al Ayuntamiento de Aldea del Obispo por permitirnos conocerla en detalle.