• Rebeca Díez

Una joya de El Greco en el histórico municipio segoviano de Martín Muñoz de las Posadas

La localidad segoviana de Martín Muñoz de las Posadas es uno de los treinta lugares de España que puede presumir de albergar uno de los lienzos de El Greco. Los cerca de 300 vecinos de este pequeño municipio, que pertenece a la Campiña Segoviana aunque está muy próximo a la provincia abulense, se muestran orgullosos de custodiar desde 1834 una obra del pintor griego.

El Calvario de El Greco. Foto: Museo del Prado.

El lienzo, conocido como 'El Calvario', muestra a Cristo crucificado acompañado de la Virgen, San Juan y un hombre orante, que podría ser el cura de la iglesia de Santo Tomé en Toledo ya que era, además, aposentador de Navalperal del Campo, en cuyo monasterio se encontraba originariamente este cuadro. El ocaso de este edificio religioso obligó en 1834 a trasladar el lienzo a Martín Muñoz de las Posadas, donde se conserva hasta nuestros días. Al parecer Domenikos Theotocopulos regaló el cuadro a Andrés Núñez de Madrid, como una muestra de agradecimiento. Al morir dejó la obra en herencia a un hermano suyo, abad del citado monasterio de Navalperal del Campo.


Este óleo sobre lienzo, pintado entre 1590 y 1597, tiene una superficie de 173,5 centímetros de alto por 114 de ancho; y está catalogada con el número 78 de los cuadros pertenecientes a El Greco. El lienzo permaneció 17 años en el calabozo de la localidad segoviana, desde el 29 de abril de 1983 hasta el 23 de abril de 2000. Esto ocurrió con motivo de la rehabilitación de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, donde se encuentra el lienzo, ya que no querían que fuese almacenado en el Museo Provincial de Segovia. Desde 1834 la obra únicamente ha salido del pueblo cuando se restauró en Madrid, hacia 1948.


Vista general de Martín Muñoz de las Posadas. Foto: En Pueblo.

Martín Muñoz de las Posadas se enorgullece también de haber sido el lugar de nacimiento del cardenal Diego de Espinosa y Arévalo, quien llegó a ser presidente del Consejo Real de Catilla y formó parte del gobierno en el reinado de Felipe II. Durante los años de su influencia política, la villa alcanzó su mayor población y dejó como legado la ampliación de la iglesia y la construcción del palacio del cardenal Espinosa. El convento franciscano de descalzos del Corpus Christi fue fundado también a instancias del Cardenal Espinosa, en el llamado Camino Real, donde ahora solo quedan sus ruinas.


Qué ver en Martín Muñoz de las Posadas


Toda la historia de este bello municipio segoviano se puede sentir en su magnífica plaza castellana porticada, desde donde se distinguen el edificio del Ayuntamiento, la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción y el palacio del Cardenal Espinosa.

Plaza Mayor porticada y vista del Palacio del Cardenal Espinosa. Foto: En Pueblo.

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción recoge variedad de estilos arquitectónicos, desde el estilo mudéjar hasta el renacentista como así reflejan sus tres puertas de acceso al templo. En su interior, la Capilla Mayor acoge la escultura del Cardenal, realizada por Pompeio Leoni, mientras que en la pared norte de la nave, recibiendo al visitante, está situada la obra realizada por El Greco. En el atrio y pared sur de la nave existen pinturas murales del siglo XIII, descubiertas en las obras de restauración a partir de 1980. Además desde principios del siglo XXI, los vanos de sus ventanas contienen vidrieras formando un conjunto iconográfico diseñado y realizado por el artista vidriero segoviano Carlos Muñoz de Pablos.


Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Foto: En Pueblo.

En un lateral de la Plaza Mayor se ubica el Palacio del Cardenal Espinosa, obra finalizada en el año 1572 y atribuida a Gaspar de Vega. Fue mandado construir por el rey Felipe II para el cardenal Diego de Espinosa por lo que en su fachada destaca en lugar privilegiado el escudo de armas reales de Felipe II, acompañándole en su parte inferior, a ambos lados, el escudo del Cardenal Espinosa.


Fachada del Palacio del Cardenal Espinosa. Foto: En Pueblo.

El palacio cuenta con un bello claustro renacentista y su patio cuadrangular consta de dos galerías que se comunican por una majestuosa escalinata. Ya fuera del casco histórico, el entorno de la localidad dispone de lugares y rincones excepcionales que invitan a pasear cerca del cauce del río Voltoya que atraviesa por su zona sur, ofreciendo lugares de visita obligatoria como el puente sobre el río Voltoya junto al antiguo molino.


Con todo ello, los vecinos de esta localidad segoviana pueden presumir de albergar desde hace varios siglos un lienzo de El Greco; pero también pueden estar bien orgullosos de su rico patrimonio histórico, artístico y cultural. Sacar pecho de ser cruce de caminos, intercambio de cultural y, en definitiva y haciendo honor a su apellido 'de las Posadas', de ser lugar de paso y estancia porque Martín Muñoz de las Posadas invita a quedarse.




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