• Daniel González

Villa de contrastes: Tiedra

Nunca sabemos lo que puede llegar a sorprendernos un pueblo hasta que no lo visitamos. Pues es esa la esencia de esta localidad de los Montes Torozos. El mejor adjetivo que describe la localidad es peculiar. Guarda en sus calles y plazas un dibujo descriptivo y arquitectónico de la historia que han visto pasar, desde la época vaccea, a la romana, medieval castellana-leonesa, moderna…Hasta la actualidad.


Ayuntamiento de Tiedra

Los primeros atisbos de población y asentamiento datan del primer milenio a.C  con los vacceos, cuya ciudad los romanos llamaron Amallóbriga. De esta ciudad ahora solo quedan restos, muchos de ellos aún enterrados en la tierra. El Ayuntamiento cuenta con una exposición arquitectónica muy humilde de los restos que se han ido encontrando, desde columnas y tejas a piezas de alforjas.  El sitio arquitectónico  de Amallóbriga está declarado Bien Arqueológico de Interés Cultural. Se levantó en un cerro próximo al casco urbano, cerca de donde ahora se levanta la Ermita -de estilo barroca- de Nuestra Señora de Tiedra Vieja. El templo cuenta con un patio porticado donde se ubicaba antiguamente una hospedería.


Ermita de Nuestra Señora de Tiedra Vieja

La localidad disponía anteriormente de cuatro iglesias, de los que ahora solo hay una en uso, la Iglesia -gótica del siglo XVI- del Salvador. También se conservan otras dos iglesias en un estado lo suficientemente aceptable para observar cómo fueron anteriormente. Son las iglesias de San Pedro y San Miguel.


Iglesia de San Pedro

Pero sin duda la edificación más importante y destacada del municipio es su castillo. Forma parte de la red de castillos fronterizos entre el antiguo Reino de Castilla y de León. Concretamente, el castillo de Tiedra pertenecía al Reino de León, que competía con el margen de Castilla, en el castillo de Urueña. Este símbolo castellano se sitúa sobre un espigón estratégico, pues desde él  se domina todo el valle del Duero y goza de una amplia visibilidad. La construcción del castillo data del siglo XIII, su estructura es sencilla, basada en una torre de homenaje rectangular y una muralla pentagonal que le protege.


Castillo de Tiedra

La historia de este castillo ha sido más que desafortunada, llegando a ser un palomar y a punto de ser abandonado. Pero finalmente en el año 2004, el Ayuntamiento compró el castillo, que se encontraba en manos privadas, y lo rehabilitó. Desde el verano de 2013, se ha abierto al público y el Ayuntamiento de Tiedra ha organizado unas visitas guiadas. Un paso obligado, pues es la mejor para contemplar todo el municipio. Una preciosa vista, desde lo alto de su torre que te sorprende con el espectacular panorama que se contempla del amplio valle del Duero, en dirección a Toro.


Castillo de Tiedra

Las calles del pueblo son estrechas e irregulares, y muestran inevitablemente lo grande que llegó a ser el municipio en los siglos XIX y XX, con altas y magnas edificaciones junto con otras casas más pequeñas en su casco viejo. También destaca su plaza mayor porticada con columnas que van del siglo XVI al XVIII. En la misma plaza se sitúa el edificio del Ayuntamiento, construido en ladrillo sobre un antiguo hospital en el siglo XIX y en el que se mezclan diferentes estilos arquitectónicos.


Tiedra es una modelo más del éxodo que hubo durante el siglo XX del campo a la ciudad. Es un ejemplo más de un pueblo con historia, de un pueblo castellano, humilde y vivo. Es una muestra más de un sitio con pasado, presente y esperanza de futuro.


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