• Daniel González

Isabel la Católica, cuando la historia se hace moda

Isabel la Católica , a la que se atribuye la Inquisición, expulsión de los judíos, la reconquista de Granada, la unión de Castilla y el descubrimiento de América, entre otros muchos acontecimientos importantes para las historia mundial, definen a esta reina, como poderosa y sabia, quizás endulzada por intereses de diferente calaña y magnificada por la ficción.



Por esperpéntico que parezca este escenario, no es más que un eco de una realidad que convierte algo tan importante y delicado como la historia en un negocio para los grandes grupos mediáticos, que resulta muy jugoso y rentable. No obstante, esto no tiene porque ser negativo, siempre y cuando no se tergiverse o se manipule libremente para responder a intereses de audiencias u otros ámbitos políticos en los cuales de momento, es mejor ser cuidados y no entrometerse.


Protagonistas de la serie de TVE "Isabel"
Protagonistas de la serie de TVE "Isabel"

Un negocio con luces y sombras


Por un lado, cabe preguntarse, porque una reina llamada Isabel I de Castilla suscita tal interés, como para que ahora TVE esté levantando un merchandising entorno a su regia figura. Posiblemente sea por la necesidad que existe en esta España, de construir símbolos o referentes para exaltar el valor de una nación que antaño fue un imperio poderoso, hecho que hoy en día vemos lejano e incluso innecesario; pues siempre hay que encontrar la frontera entre el nacionalismo exagerado, cuya principal herramienta es rebuscar en la historia para justificar su presente; y un nacionalismo tradicionalista, con un uso responsable de la misma y con el objetivo de explicar como éramos y por qué somos.


Estatua de Isabel la Católica en Medina del Campo
Estatua de Isabel la Católica en Medina del Campo.

Por otro lado, está la parte positiva y nueva fuente de posibilidades para Castilla, pues una Reina televisiva invita a recordar y fomentar el turismo por una comunidad como es Castilla y León, que vivió sus momentos más influyentes durante este época, no solo en el ámbito nacional, sino mas allá de nuestras lindes.


No son pocos los pasajes históricos que ocurrieron en castillos y palacios que aún perduran. Colocado el foco en la provincia vallisoletana, figura Tordesillas, la Villa del Tratado, mediante el cual las tierras del “Nuevo Mundo” se dividieron entre Castilla y Portugal, surgiendo de este modo nuevos países, como Brasil, que tiene sus primigenias raíces en este lugar.


Doña Isabel la Católica dictando su testamento por Eduardo Rosales
Doña Isabel la Católica dictando su testamento, por Eduardo Rosales, 1864, Museo del Prado

No muy lejos nos encontramos con Medina del Campo, ciudad que vivió su esplendor mundial durante su reinado gracias a sus ferias comerciales y donde finalmente murió  Isabel por una hidropesía. Así mismo, En el palacio de Los Vivero en Valladolid contrajeron matrimonio los reyes católicos, mediante el cual se unificaron los dos grandes reinos de la península ibérica, además eligieron el castillo de Fuensaldaña para su luna de miel.


Es esta buena cocina histórica de Castilla, la que hace interesante para el turista nuestros pueblos y sus monumentos, y que obviando los tendencioso y superficial de esta moda, inspira y anima a emerger nuevas rutas turísticas que dan mayor vida al patrimonio histórico, origen del orgullo de sus gentes.